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Injerto
versus huesped gastrointestinal |
Doctores Manuel Alvarez, Juan Francisco Miquel y Patricio Ibáñez
DEPARTAMENTO
DE GASTROENTEROLOGIA
FACULTAD DE MEDICINA
Pontificia Universidad Católica de
Chile
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¿Qué
es la enfermedad injerto versus huesped gastrointestinal?
La
enfermedad injerto versus huésped, o también
denominada GVH (Graft-versus-Host), corresponde
a una condición que aparece en aquellos pacientes
que han sido sometidos a un transplante de médula
ósea (TMO). Entre un 20 y un 80% de los pacientes
post TMO pueden desarrollar esta complicación
y es la principal causa de morbilidad y mortalidad
posterior al TMO.
¿Qué
órganos afecta el GVH?
El
GVH puede afectar cualquier órgano pero los
más frecuentemente comprometidos son el sistema
gastrointestinal, la piel y el hígado.
¿Cual
es la causa de esta enfermedad?
Aunque
su causa es desconocida la principal hipótesis
del GVH sugiere que las células inmunes que
conlleva el injerto reaccionaría contra los
tejidos del individuo que recibe el TMO (huésped)
al ser reconocidos como extraños.
Entre los factores de riesgo identificados para
el desarrollo de una enfermedad injerto versus huésped
se encuentran los siguientes:
-
Disparidad inmunológica entre donante y
huésped
-
Donante y huésped sin parentesco
-
Disparidad de sexo
-
Número de hijos del donante
-
Edad del receptor
-
Quimioterapia previa al TMO
-
Profilaxis incompleta
-
Fuente de células del injerto
-
Genes: NOD2/CARD15
¿En
que momento puede comenzar una enfermedad de injerto
versus huésped?
Un
GVH puede iniciarse en cualquier momento post transplante,
sin embargo, este se inicia habitualmente posterior
al día 21 post TMO y puede afectar el sistema
gastrointestinal, la piel e hígado. Cuando
el cuadro se presenta en los primeros 100 días,
se clasifican como GVH agudo y cuando se presenta
posterior al día 100 post TMO se clasifica
como GVH crónico.
¿Cuáles
son los síntomas del GVH intestinal?
Las
molestias gastrointestinales son muy comunes después
de un TMO, las que pueden deberse a variadas causas
y no necesariamente indican la existencia de un
GVH gastrointestinal. Los síntomas de un
GVH gastrointestinal son inespecíficos e
incluyen anorexia, nauseas, molestia en la parte
alta del abdomen, intolerancia alimentaria, vómitos,
diarrea acuosa frecuentemente verdosa, dolor abdominal
periumbilical, con exacerbaciones cólicas
y hemorragia gastrointestinal.
Los
síntomas digestivos pueden ser la única
manifestación de una enfermedad de injerto
versus huésped. Sin embargo, el GVH agudo
se presentan en paralelo con la afectación
de piel (eritema con descamación que afecta
cualquier parte del organismo pero en especial con
compromiso de cara y región palmo plantar)
e hígado (alteraciones de los exámenes
del hígado).
¿Existen
enfermedades que pueden simular un GVH?
Sí,
los principales diagnósticos diferenciales
son la de infecciones gastrointestinales entre las
que están las infecciones oportunistas, toxicidad
secundaria a quimioterapia o radiación, efectos
laterales secundario a fármacos o enfermedad
péptica.
¿Cómo
se diagnostica una enfermedad injerto versus huésped?
Debido
a la inespecificidad de los síntomas, el
estudio endoscópico y biópsico es
fundamental en el diagnóstico del GVH. Los
rasgos endoscópicos que sugieren la presencia
de un GVH intestinal es la presencia de una inflamación
intestinal. Aunque cualquier parte del tubo digestivo
puede estar comprometida, los sitios mayormente
afectados son el antro gástrico, duodeno,
íleon y recto.
El
principal marcador en la biopsia de un GVH es la
presencia de apoptosis (muerte) de las células
epiteliales. El estudio biópsico permite
descartar otras infecciones intestinales que pueden
simular un GVH intestinal.
¿Qué
medidas se pueden tomar para prevenir o tratar un
GVH?
En
todo paciente que se somete a un TMO se adoptan
medidas tendientes a prevenir el desarrollo de GVH.
El esquema profiláctico habitual incluye
la administración de corticoides y ciclosporina.
Otros esquemas utilizados son el uso de Metotrexato,
Micofenolato, tacrolimus o sirolimus.
Cuando
un GVH ya se ha desarrollado, la terapia inicial
consiste en la administración de corticoides
intravenosos. Se puede adicionar según el
esquema otros inmunomoduladores. Existen terapias
de rescate, sin embargo, pueden estar asociadas
a complicaciones no menores.
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